Cirugía facial > Rinoplastia
Introducción
La nariz se forma completamente al finalizar la adolescencia.
La no aceptación de la forma de la nariz por parte del adolescente, puede ocasionar trastornos de tipo psicológico.

La rinoplastia es una intervención quirúrgica destinada a modificar la forma de la nariz buscando la armonía facial. No se trata sólo de aumentar o disminuir el volumen.
Es importante que el paciente pueda ver los cambios que vamos a realizar en la cirugía antes de la intervención, esto lo realizamos con un programa informático que nos permite de manera aproximada, acercarnos al resultado final.
Cada rinoplastia es un caso diferente que debe evaluarse con detenimiento.
No siempre se puede conseguir el resultado que desea el paciente ya que no hay que olvidar que la nariz ha de servir también para respirar.
Preoperatorio
Igual que en todas las intervenciones realizaremos un examen médico previo exhaustivo para detectar cualquier anomalía que pudiera contraindicar la intervención:
- Contorno facial con infecciones en la piel.
- Piel gruesa, desmejora el resultado.
- Procesos catarrales activos que pueden provocar congestión nasal.
- Se realizará un electrocardiograma y una analítica general, también solicitaremos RX de nariz o TAC nasal si se considera necesario.
Anestesia
En su entrevista con el anestesista, se le explicarán los diferentes tipos de anestesia que podemos realizar.
La mayoría de nuestros pacientes prefieren la anestesia local, con suave sedación, que permite ver el resultado final antes de acabar la intervención y el paciente puede decidir antes de colocar el yeso si le gusta o no el resultado.
También podemos realizar la intervención con anestesia general si así lo desea.
Procedimiento quirúrjico
Existen dos formas de llevar a cabo esta intervención:
- Rinoplastia cerrada: la operación se realiza a través de incisiones en el interior de los orificios nasales de tal forma que no queda visible ninguna cicatriz externa. A través del interior de la nariz, podemos tallar y modelar los huesos, cartílagos nasales configurando la estructura final.
- La rinoplastia abierta (técnica de Retti): la reservamos para las intervenciones de rinoplastia secundaria o aquellos casos en los que hay unas grandes deformaciones en los cartílagos de la punta nasal, queda una pequeña cicatriz en la base de la columela.
- En algunos casos necesitamos aumentar el tamaño de la nariz, utilizamos cartílagos del propio paciente, que los sacamos de detrás de la oreja o de la costilla. Nosotros no somos partidarios de colocar ningún tejido que no sea del propio paciente para evitar rechazos.
La mayoría de pacientes abandonan la clínica a las cuatro horas de acabada la intervención, aunque si lo desean pueden pasar la noche en la clínica.
Cuidados posteriores
Al salir de quirófano, va con un yeso nasal, y un ligero taponamiento de las fosas nasales. Esta es una cirugía en la que no se toca el tabique nasal, por lo que el mismo paciente se puede retirar el taponamiento a las 72 horas de la intervención.
El yeso se lo retiramos nosotros entre los 7 y 10 días post-intervención.
Los hematomas y la hinchazón son normales en esta intervención, pero cuando retiramos el yeso a los 7 días prácticamente son inexistentes.
Los pacientes no se suelen quejar nunca de dolor, aunque damos analgésicos las primeras 48 horas, el paciente no se los suele tomar por la ausencia de dolor.
El aspecto estético definitivo deberá seguir una evolución que llevará un tiempo no inferior a los seis meses. Se trata de una evolución lenta y progresiva que puede incluso pasar desapercibida. Sin embargo, hay que insistir en su gran importancia para el resultado definitivo.
Resultados
El resultado de estas operaciones es por lo general muy gratificante.
El paciente olvida con gran rapidez su imagen anterior y experimenta cambios a veces sorprendentes.
Puede modificar incluso su carácter, mostrando una satisfacción que pone de manifiesto la gran repercusión psicológica que provocan en el individuo las alteraciones en la forma de la nariz.
Al retirar el yeso a los diez días, la nariz tendrá una forma correcta y lo suficientemente buena para hacer una vida totalmente normal. Pero el resultado definitivo en lo que a detalles se refiere precisará de un tiempo mayor, por lo general unos seis meses.
Aunque no sea visible, el edema provocado por la operación persiste largo tiempo. Esto se nota usando gafas porque dejan una marca profunda en el punto de apoyo sobre la nariz. No existe una contraindicación, pero sí una recomendación de no llevarlas de forma continuada durante los dos primeros meses tras ser intervenido.
PREGUNTAS MÁS FRECUENTES
- ¿A qué edad es posible operarse?
- Cuando se ha terminado el proceso de osificación de los huesos de la cara, normalmente entre los 15 y los 17 años. No obstante siempre es mejor esperar a la mayoría de edad antes de tomar la decisión de operarse.
- ¿Es doloroso?
- No lo es. En general no se precisan analgésicos.
- ¿Qué riesgos entraña la operación?
- La posibilidad de complicaciones en este tipo de intervención es muy poco frecuente. Puede producirse una infección o sangrado mayor del habitual, una reacción anómala a la anestesia, o pueden aparecer pequeñas venitas en la piel de la nariz que generalmente son transitorias (complicaciones muy raras, pero que pueden aparecer en cualquier intervención quirúrgica). Aunque no se debe enumerar como complicación, debe saber que aproximadamente un 5% de los pacientes necesitan un pequeño retoque posterior. Esta situación es impredecible en prácticamente todos los casos.
- ¿Podrá el paciente respirar por la nariz?
- Los tres primeros días lleva un pequeño taponamiento que obliga a respirar por la boca. Una vez retirado el taponamiento ya se puede respirar por la nariz aunque al principio con cierta dificultad, ya que podrán formarse pequeñas costras internas y existirá una cierta inflamación posquirúrgica inevitable. Al cabo de unos días y con el tratamiento recomendado, el problema se irá solucionando progresivamente.